FOTOGALERIAS

FOTOGALERIAS
nuestros espacios

miércoles, 6 de junio de 2012

Bienvenidos al Blog

BIENVENIDOS AL BLOG DEL COLEGIO FE Y ALEGRÍA MANAK-KRÜ

A continuación, unas pequeñas reseñas históricas de la Comunidad de Manak-krü y de la Escuela.

MANAK-KRÜ:
LA COMUNIDAD A  LA QUE PERTENECEMOS

UBICACIÓN GEOGRAFICA
La comunidad indígena de Manak-krü, establecida  entre los valles de Me’den y manak, de la cual recibe su nombre, está bordeada por lo cerros: Mürümpa  tüpü, Parantay tüpü, Karara tüpü y Manak tüpü,  al oeste, en las inmediaciones de esta comunidad se encuentra  la población de Santa Elena de Uairén, ubicada en el Municipio Gran Sabana, al sur del estado Bolívar.

RESEÑA HISTÓRICA DE MANAK-KRÜ
            Fue fundada aproximadamente hace 98 años (1913), existen diversas versiones de cómo fueron sus inicios. Antes de llegar los misioneros capuchinos el 28 de abril de 1931, lo que hoy es Manak-krü eran  los conucos de los pemones que vivían en el cerro Akurimü.  Los tres frailes que llegaron al cerro Akurimü fueron: el P. Nicolás de Carmenes, el P. Maximino de Castillo y Fray  Gabino de San Román.

            La fundación de esta comunidad tiene varias etapas, los primeros habitantes fueron: el señor Miguel que tenía de sobre nombre Sakuy, el otro era Aro Yari, su casa existió donde vive actualmente Ezequiel Martínez y Manuel marido de la finada Julia Pérez  Churia. La mayor concentración de las familias estaba en Akurimá, donde esta la cruz y el asta de la bandera actualmente. Vivían unas 10 familias, conjuntamente con el tuchawa (llamado Andrés Prata), como se le decía antes al que hoy se le llama capitán.

            Cuando llegan las misiones adventista, se produce la primera división de la comunidad que hubo en Akurumü  por cuestiones religiosas (prohibición de alimentos como la carne de animales y bebidas fermentadas).

            Con la llegada de los misioneros capuchinos, se funda el primer centro misional e internado donde se imparte la educación y evangelización de los pemones formándose así los primeros matrimonios. Los cuales pasaron a vivir a la comunidad de Manak-krü  el día 4 de octubre de 1936 luego de haber contraído nupcias tres parejas. A dichos matrimonios se les entregó unas casas construidas en la comunidad y se le otorga también unos conucos.

            Aunque el cerrito donde esta la misión tiene por nombre Manak-krü, se debe a la quebrada que pasa próxima, el verdadero cerro con ese nombres es el que está al fondo con las actuales tres cruces del calvario. Manak-krü significa cerro de los senos. Antiguamente recibía el nombre de Las Malocas, debido a que sus casas eran de forma cónica  (churuatas).

            En 1964 se construyó la cancha deportiva Pablito Fierro, en honor a uno de los primeros capitanes quien gobernó por espacio de 10 años. Mas tarde se levanta la Casa Laboral, que lleva el nombre de Fray Patricio De Castillo, quien fue el promotor de la obra, dicho establecimiento contaba con unas máquinas para pilar maíz y arroz. Actualmente se le llama casa comunal, pues es allí donde vive el capitán y en donde  se llevan a cabo las asambleas con la comunidad y el consejo de ancianos, también funciona el Infocentro.

            En 1992 se funda el colegio Fe y Alegría, comenzando a funcionar en la Casa Comunal. Las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús estuvieron a cargo de la dirección del plantel. Tres años después, con la ayuda de la gobernación se levanto la nueva sede ubicada en la calle Ipütok  Ye`maru` de la comunidad. En 1993 se da el reconocimiento oficial del nombre de comunidad Indígena de Manak-krü, quedando asentada en el municipio.

            La población actual de la comunidad es de uno 2100 habitantes aproximadamente, en su mayoría de la etnia pemon. También viven dentro de la comunidad personas no indígenas a las que se denomina criollos, que formaron su familia con pemones.

AMBITO POLITICO-SOCIAL
Manak-krü, como el resto del municipio, esta poblado desde tiempos inmemoriales por el pueblo pemón, cuya estructura organizativa se fundamenta como  matriarcado tribal.

Al establecerse como comunidad sedentaria,  y por ende aumentar la población comunitaria, se asume el cacicazgo y algunos elementos organizativos presentes en la otra cultura, como estructura funcional de gobierno interno, de esta manera se aprecia la presencia de una figura central de liderazgo, el capitán,  quien ejerce diferentes roles en la comunidad tales como: organizar, promover, orientar y toma decisiones en la resolución de conflictos de la comunidad en general.

 Es el porta voz ante las instituciones gubernamentales y las no gubernamentales, es además quien propicia  cualquier tipo de alianza con otros pueblos pemones o no pemones, gestiona las actividades económicas de la comunidad y es la pieza principales en la toma de decisiones, cualquiera que esta sea; cabe resaltar en este aspecto que actualmente el género, no es un factor determinante en la elección del líder  de la comunidad, sobre todo en las últimas dos décadas, aún cuando los roles están determinados,  culturalmente, según el sexo.

 Así, el principal, es elegido por la asamblea comunitaria y tiene un tiempo de 2 años para dirigir la comunidad, al finalizar el periodo tiene,  el derecho de ser  reelecto tantas veces la asamblea comunitaria lo considere, esto dependerá del éxito de su gestión.

ECONOMIA Y  VIVIENDA

      El pueblo pemón, debido a que eran seminómadas, practicaban la agricultura, la caza y la pesca para la subsistencia, como todas las culturas animistas, no había proyectos a futuro o a largo plazo en la que la acumulación fuese significativa, se hacían trueques, con otros pueblos pemones y no pemones como con los yekuanas y los patamona entre otros.

      Los intercambios comerciales se daban tanto con materiales para la caza, enseres propios de cocina como las grandes ollas de barro o los ralladores, en la actualidad, algunos son trabajadores asalariados, que cobran semanal, quincenal o mensualmente. Existe un alto índice de hombres y mujeres que se desempeñan como obreros de la construcción, en  educación o de salud en diferentes cargos desde docentes hasta bedeles. Algunos son empleados de la Alcaldía o de comercios debido a que el cambio de divisas es favorable para los brasileños, se ha fortalecido el comercio y ello ha permitido que muchos jóvenes de la comunidad sean empleados como dependientes.

      Aún hoy día  se practica el conuco aunque son solo unos pocos los que los que se dedican al trabajo del agro,  la minería artesanal ya casi no se practica. Se evidencia también y con preocupación que muchos padres desempleados, optan por la venta clandestina de cerveza y gasolina, en sus casas, lo cual resulta para muchos el único medio de sustento y una forma rápida y “fácil” de obtener dinero. 

      Queda en evidencia, pues, que la forma de sustento de la comunidad de Manak-krü ha sufrido cambios trascendentales.

      El idioma es el pemón y de acuerdo a su ubicación geográfica,  corresponde al subgrupo taurepan, aunque se constata que el mismo es hablado por los adultos, pero los niños, niñas y  adolescentes lo entienden, más no lo hablan, muy probablemente por el  excesivo bombardeo de la cultura “criolla” en la actualidad la mayoría de las viviendas han sido construidas por el gobierno, hay muy pocas que han  hechas al estilo tradicional de palma y  bahareque.
           
      Actualmente, las calles están asfaltadas, incluida la del colegio, que desde el año 2006 fue acondicionada por la Alcaldía. También se cuenta con los siguientes servicios públicos: aguas negras, aguas blancas, luz, aseo urbano y transporte escolar.

FORTALEZAS, OPORTUNIDADES, DEBILIDADES Y AMENAZAS DE NUESTRA COMUNIDAD.

            Es altamente favorable a todos el hecho de que el capitán actual, es un profesional de la educación, incluso,  fue docente y director de la E.B. Fe y Alegría de Manak-krü, el profesor Jorge González Alis.
          
 Las fortalezas más destacadas de esta comunidad son:
  • La solidaridad: Dentro del pueblo pemón la solidaridad es un valor importante y esencial, pues se comparte todo: la comida, el trabajo, los problemas.
  • La unión: no existen paredones entre casa y casa. Todos son como hermanos, miembros de una gran familia. 
  • Participativa: Todos asisten a las asambleas mensuales donde se discuten los problemas y dificultades de uno o de todos los miembros de la comunidad. Allí aportan sus opiniones y proponen salidas a la problemática planteada.
  • Deportista y promotora  de la cultura: sin límite de edad, participan y promueven el deporte y la cultura. Existe un  grupo de señoras y señores, de cierta edad, que promueven la cultura pemón (bailes, danzas, cantos, entre otros). Los clubes deportivos abarcan todas las categorías (infantil, juvenil, adultos).
  •  Trabajadora: el pemón ha sido y continúa siendo amante del trabajo, del cual obtiene el sustento para su familia. Un porcentaje de familias, aún hace conuco. Todos hacen con frecuencia el “Mayú”, que no es más que el trabajo comunitario: entre todos limpian, cortan el monte de los alrededores de sus casas y calles. Y complementan la jornada con el “Tumá”, que también es la comida que todos aportan y comparten.

  • Alto índice de población infantil y juvenil: un alto porcentaje de los miembros de la comunidad son de corta edad. Lo cual es signo de futuro y esperanza.
  • La lengua autóctona: el manejo y uso de la lengua pemón es un elemento que favorece la identidad propia.

  • La devoción religiosa: una mayoría significativa de la comunidad asiste a la misa dominical, y a las demás actividades programadas por la iglesia católica. Los niños son inscritos en la catequesis presacramental y  sacramental. Algunas señoras de la comunidad son catequistas y otros son miembros de la legión de María, la Tercera Orden, o Jufra (juventud franciscana).

AMBITO   SOCIAL

            El pemón es ideológica y efectivamente familiar. Los hijos son considerados como “crecimiento” y “realización” del padre, algo así como las ramas del tronco, que con este hacen el árbol.

            Las madres pemón son fuertes y trabajan hasta el mismo día del parto. Luego, hasta que el niño empieza a caminar solo, se separa muy poco de su madre, quien lo lleva a todas partes en el wenek (especie de chinchorro que permite a la madre tener las manos libres para trabajar).

            Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes de la ética pemón es que toda la familia se convierte en el equipo docente a todos los niveles.

            En la cultura pemón, los ancianos, eran y siguen siendo, de elevada importancia y consideración. Se les admira, se les cuenta y consulta sobre las situaciones que surgen en todos ámbitos de la vida. Se puede decir que son algo sagrado.

            Lo antes expuesto corresponde a la tradición del pemón. Seguidamente se expone lo que se vive hoy en día en cuanto a la familia.

            La realidad familiar actual de Manak-krü, se asemeja a la de la mayoría de los hogares de este país, pues son pocos los matrimonios bien constituidos que sobreviven a las dificultades que se les presentan. Son muchas las madres que están criando a sus hijos solas, porque los papás abandonan el hogar para formar otro o simplemente porque no quieren asumir responsabilidades.

            Hay muchas adolescentes y jóvenes que salen embarazadas sin que los responsables asuman el compromiso, por lo que la mamá es a quien le toca sobrellevar la situación y enfrentar el problema.

            En pocas palabras, la desintegración familiar es una de las plagas que está afectando notablemente a la comunidad de Manak-krü. Unido a esto va el desempleo y la carencia de recursos económicos, lo cual ha llevado a muchos padres y madres de familia a salir a trabajar a las minas, dejando a los hijos solos por temporadas largas.

            Es evidente que el estrato familiar es bajo, puesto que la mayoría no cuentan con un ingreso y empleo estable, ni con todos los beneficios que ello reportaría al grupo familiar.

            Y es más grave todavía el hecho de que un elevado número de la población se “rebusca” vendiendo cerveza en sus casas. Por supuesto que los hijos están rodeados de un ambiente desfavorable en todos los aspectos, pues la venta de licor conlleva el consumo de los dueños de casa (sus padres y madres), y la consecuencia más drástica es la violencia intrafamiliar.

            En cuanto a los hábitos de consumo, se mantiene la comida tradicional “tumá”, el cual consiste en cocinar en una olla de barro, propia del pemón, hecha con sus propias manos, horneada a altas temperaturas, para hacerla perdurable y resistente. En dicha olla se pone a cocinar la cacería que se tiene a mano (pollo, carne, danto, entre otros), junto con ají picante (elemento indispensable en la dieta del pemón), con aurosá (planta parecida a la espinaca) y si es temporada de termitas o bachacos, también se incluyen.

            Por supuesto que esta comida es compartida con todos los miembros de la familia, incluso con los vecinos y allegados.

El tumá se acompaña con casabe (pan del pemón) y cachiri (bebida fermentada producto de la yuca amarga). Ambos son elementos básicos de consumo diario entre los pemones desde siempre y hasta el sol de hoy.

            Todos los habitantes de la comunidad usan a diario ropa de “criollos” (como llaman cariñosamente a los que no son indígenas). Los trajes típicos los utilizan sólo para sus danzas propias. Cada baile lleva un estilo o traje diferente, confeccionado por los expertos.

            La comunidad cuenta con buen servicio de luz, agua, recolección de basura. Aunque no toda la comunidad cuenta con servicio de cloacas. Cada casa tiene un pozo séptico.

            Cuentan actualmente con un médico cubano que atiende algunos casos de enfermedades leves. Dicho consultorio sólo tiene horario diurno y de oficina. Funciona dentro de las instalaciones de la oficina de asuntos indígenas.

            Los casos más severos y de emergencia, son llevados al único hospital (tipo I) que existe en todo el municipio. Cuando el caso escapa de las manos del personal médico y de los especialistas existentes acá (que son pocos) son trasladados a Boa Vista (Brasil). Por ser la ciudad más próxima a la localidad (tres horas, apenas), pues las ciudades venezolanas más cercanas están a más de ocho horas de camino.

El hospital no cuenta con banco de sangre, lo cual impide realizar ciertas intervenciones quirúrgicas. Existe un solo anestesiólogo, por lo que las intervenciones se realizan según sus posibilidades.

Los especialistas que brindan sus servicios en este municipio son los siguientes: ginecólogos (3), aunque uno de ellos no ejerce la parte clínica por ser director del hospital; pediatras (3); odontólogo (1); internistas (2). Pocos médicos generales graduados y algunos pasantes de medicina. El cuerpo de enfermeros también resulta insuficiente.

            La mayoría de las viviendas son tipo rural. Aunque existen algunas casas de barro y otras de zinc (ranchos).

            También poseen dos canchas deportivas lo cual ha favorecido ampliamente la práctica y el amor por el deporte. Existen diversos clubes deportivos, de hombre, mujeres, jóvenes y niños.

            Concluyendo, el ámbito social, se destaca que la comunidad tiene valores familiares y étnicos que favorecen la convivencia y la resolución de problemas.

Aunque hay elementos actuales que afectan esa tradición familiar y llegan hasta a desintegrarla, uno de las más relevantes es la violencia intrafamiliar, producto (en la mayoría de los casos) del consumo excesivo de alcohol. Éste contribuye a la perdida y al deterioro de las costumbres y tradiciones a nivel familiar. El otro es que una buena parte de las familias están sostenidas por la figura materna, pues la paterna está ausente.

AMBITO CULTURAL

      En la comunidad indígena de Manak-krü, se cuenta con los elementos esenciales de la cultura típica taurepan. Están dirigidos por el capitán (Epurú), el cual está apoyado en sus gestiones por el grupo de ancianos.

      Su idioma es el taurepan, aunque se constata que el mismo es hablado por los adultos, pero los niños, niñas y  adolescentes lo entienden, más no lo hablan, no les gusta hacerlo.

      La mayoría de las viviendas fueron construidas por el gobierno, muy pocas quedan de las que fueron  hechas al estilo tradicional de bahareque.

      Se cuenta con los siguientes centros de apoyo y promoción de la cultura:
El Infocentro, La Asociación Civil Aray Yewük (casa de la araña), la Casa Comunal,  la sede de  los terciarios, clubes deportivos, otras cooperativas.

            Durante la visita de la profesora Doris Toledo el 22/01/08 (martes), el grupo de docentes realizó por equipos una radiografía de la comunidad, determinando cuales son los elementos presentes actualmente:
  • Alcohol (venta clandestina y consumo).
  • Ventas de gasolina
  • HIV-Sida
  • Embarazo Precoz
  • Promiscuidad
  • Vergüenza étnica (las nuevas generaciones se muestran reacias a utilizar el idioma y las costumbres y tradiciones comunitarias)
  • La comunidad carece de centros  familiares y recreativos.
  • Cancha deportiva (se cuenta con dos canchas).
  • Guardería (hay una, pero resulta insuficiente).
  • Infocentro
  • Barrio Adentro
  • Iglesia (Catedral)
  • Cementerio
  • Misión-catecismo (padres capuchinos y catequistas).
  • Escuelas
  • Profesionales
  • Jóvenes
  • Bellezas naturales
  • Grupos culturales

            Dicha estrategia permitió, que se abriera un espacio para escudriñar y apreciar las fortalezas con las que contamos ahora, los avances que hemos alcanzado y también las debilidades que presentamos en pro de mejorarlas.
                       


  
 UEC Fe y Alegría Manak-krü

UBICACIÓN GEOGRAFICA:
La Escuela Básica Fe y Alegría Manak-krü, tiene sus coordenadas geográficas de la siguiente manera: Latitud 4º36’07’’, longitud 61º07’13’’, altitud  890msnm, ubicada en la calle Ipu’tok Ye’marü (calle del saber) de la comunidad indígena de Manak-krü.

RESEÑA HISTÓRICA:
Fue fundada el día 22 de noviembre de 1992. Inició sus labores en la casa comunal de esta comunidad, ubicada al oeste de Santa Elena de Uairén,  Municipio Gran Sabana.

Cabe resaltar que dentro de sus antecedentes, es un proyecto que en principio  presentó el padre Sabino Eizaguirre a otra comunidad indígena( Kumarakapai ubicado en la troncal 10 antes llamada San Francisco de Yuruani), la cual fue rechazada por diferencias religiosas (dicha comunidad es adventista). Así pues, los habitantes de la comunidad de Manak-krü específicamente las madres preocupadas por la educación de sus hijos, se organizaron y redactaron una carta de petición para que la escuela funcionara dentro de ésta.

Así comenzó Fe y ALEGRÍA en estas lejanas tierras, con tres grados (1º,2º y 3º), en un local prestado por la misma comunidad. Los primeros maestros fueron: Margarita Suárez, Morela Azuaje  y Jesús Pinto, la directora una Hermana Franciscana del Sagrado Corazón de Jesús llamada Ligia Higinio.

La misma comunidad, impulsados por la representante Beatriz Arfe conjuntamente con el padre Sabino. Apoyados por el obispo Monseñor Mariano Gutiérrez Vicario Apostólico del Caroní para ese entonces y quien además cedió el terreno para la construcción de la actual sede; gestionaron en el gobierno de Andrés Velásquez  la solicitud de construcción.

Desde el 9 de noviembre de 1995, funciona en la  sede construida expresamente para fines educativos por la gobernación del estado Bolívar.
Actualmente, el plantel cuenta con instalaciones que fueron construidas gracias a las gestiones realizadas por la asociación civil de padres y representantes.